Los conceptos de energía y medio ambiente están íntimamente ligados con el de desarrollo sostenible, el uso, acceso y control de los recursos y el respeto hacia todo lo que nos rodea. En este marco el medio ambiente, es entendido como el compendio de valores (recursos) naturales, sociales y culturales existentes en un lugar en un momento determinado, que influye en la vida material y psicológica de las personas y en el futuro de generaciones venideras.

Es necesario articular este concepto con el de desarrollo sostenible, definido como la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades. Excede los aspectos puramente ecológicos y precisa del equilibrio entre los procesos ambientales, sociales, económicos, políticos y culturales, respondiendo a una visión multidimensional del desarrollo, en la que son elementos claves la solidaridad intergeneracional y la equidad (incluida la de género), y que sitúa a la persona en el centro del proceso de desarrollo.

El desarrollo sostenible supone una apuesta por el cambio social y cultural, pero este proceso demanda la participación de todos los actores sociales de forma equitativa, tal y como recoge la Declaración de Río.

Se puede decir que las mujeres y los hombres tienen una relación diferente con el medio ambiente en virtud de la división por género del trabajo y del acceso y control de los recursos que tienen unas y otros, así como de su participación en la toma de decisiones en las cuestiones de la comunidad y, en concreto, en la gestión ambiental. Hombres y mujeres tienen también un impacto en el medio ambiente diferente debido precisamente a esas tareas socialmente asignadas y a su acceso y control de los recursos ambientales.

Tanto mujeres como hombres sufren la mayoría de los efectos nocivos del deterioro ambiental; sin embargo, estos efectos tienen un impacto diferente en hombres y mujeres, debido al grado de exposición a riesgos derivados de la vulnerabilidad biológica y social, así como de la condición y posición que ocupan unas y otros en la sociedad.

De igual manera, existen diferencias entre las propias mujeres y hombres según el contexto concreto de relaciones de género en el que se encuentran inmersos, el estilo de vida, el territorio, la estructura social y la interconexión entre los sistemas de género, edad, clase y etnia, por ejemplo. Pese a eso, y según un estudio de la CEPAL realizado por Nieves Rico (1998), se puede concluir que los efectos negativos del deterioro ambiental recaen especialmente en las mujeres pobres.

Transversalizar el enfoque de género en el medio ambiente significa que cualquier acción de desarrollo que pretenda fortalecer los beneficios ambientales de una comunidad debe contribuir a la equidad, debe promover la participación activa de mujeres y hombres, la mejora de la condición y posición de las mujeres y un reparto equitativo de los beneficios del desarrollo.

Las mujeres no pueden ser vistas sólo como víctimas de los cambios ambientales, también desempeñan un papel fundamental en la gestión y aprovechamiento de los recursos naturales en sus funciones de consumidoras y educadoras y tienen una participación directa en la conservación y explotación de dichos recursos, aunque cuentan con serias limitaciones para acceder a ellos y controlarlos.

Es, por lo tanto, importante hacer visible este protagonismo de las mujeres como productoras, usuarias, conocedoras y administradoras del medio ambiente y también como agentes de degradación y daños ambientales. Todo ello está relacionado con los roles que se le han adjudicado socialmente tanto fuera como dentro del hogar. Sin embargo, y debido a la invisibilidad de los roles que desempeñan las mujeres, su participación en la toma de decisiones de los proyectos medio ambientales, todavía hoy, es marginal.

En la región latinoamericana, sobresalen tres problemas medio ambientales. El primero relativo al medio urbano: la calidad del aire amenaza la salud humana y la escasez de agua es común. Esto afecta especialmente a las mujeres de las zonas rurales, pues son las principales encargadas -junto con las niñas y niños- del abastecimiento familiar. El segundo de los problemas es el del agotamiento y la destrucción de recursos forestales, debido a la tala indiscriminada y al uso de leña como fuente energética para la alimentación del hogar. En este caso hemos de volver de nuevo la vista hacia las mujeres, principales consumidoras por su trabajo doméstico de este tipo de recurso. El tercero es el impacto regional del calentamiento global de la tierra que implica mayor cantidad de desastres (huracanes, inundaciones...), con grandes impactos sobre todo en las mujeres y hombres más pobres.

Para enfrentar estos problemas, tenemos que estar claros que hombres y mujeres se ven afectados de forma distinta por esta problemática y desarrollan estrategias de superación diferentes.Todas estas cuestiones las tenemos que tomar en cuenta a la hora de incorporar género en las iniciativas ambientales.

Tanto género como medio ambiente son cuestiones que cruzan transversalmente todos los ámbitos de la acción pública y de la planificación de desarrollo, además de estar íntimamente relacionadas entre sí. De ahí la importancia de potenciar la integración entre ambas.

  Son varias las voces críticas sobre el tema, algunas de las cuales defienden que la propia necesidad de las mujeres ante los recursos (como proveedoras de servicios básicos para sus familias) ha hecho que éstas estuvieran preocupadas por el medio ambiente antes de que se convirtiera en una “moda”. Se demanda también que las mujeres sean tomadas en cuenta en la toma de decisiones, ya que normalmente éstas vienen tomadas por hombres y/o por instituciones controladas por ellos.
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Algunas voces también opinan que el camino está en recuperar los aspectos “femeninos” de las mujeres mucho más acordes con el desarrollo sostenible, y con la armonía con la tierra.
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Feminismo y ecología: visión del medio ambiente desde el feminismo
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    -PNUD - Género y energía sostenible
       
    -PNUD - Género y gestión del agua (en inglés)
       
    Alianza Género y Agua -GENDER AND WATER (GWA)
       
    ASEGICA Asociación del subsector eléctrico de equidad de género del Itsmo Centroamericano
       
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    NODO 50 - Ecofeminismo
       
    ONU- Conferencia de Johanensburgo
       
    Pacific Energy and Gender Network
       
    Red de género y cambio climático (en inglés)
       
    Red de género y energías sostenibles en África (en inglés)
       
    Red internacional de género y energía sostenible (en inglés)
       
    REDESMA (Red de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente)
       
    TIERRA AMÉRICA
       
    UICN -Unión mundial para la naturaleza
       
    UNEP- United Nations Environment Programme (en inglés)
       
    UNIFEM
       
    WEDO -Women’s Environment & Development Organization (en inglés)
       
       

 

 

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