Gobernabilidad es un concepto complejo, dinámico e histórico que puede ser entendido como el ejercicio de la autoridad económica, política y administrativa para dirigir los asuntos de un país a todos los niveles. Nos referimos entonces a los mecanismos, procesos e instituciones a través de los cuales las ciudadanas, los ciudadanos y los grupos articulan sus intereses, ejercen sus derechos, enfrentan sus obligaciones y median sus diferencias . Tal y como se reconoció en la Cumbre del Milenio, la gobernabilidad democrática es esencial para alcanzar los ODM ya que ofrece el “ambiente propicio” para que ellos se cumplan y, en particular, para eliminar la pobreza.

Desde la mirada de género, la gobernabilidad democrática exige una revisión profunda sobre los conceptos de democracia y pluralismo; así como una reflexión acerca del concepto de ciudadanía en sus dimensiones civil, política y social. Las mujeres todavía hoy encuentran serias limitaciones al ejercicio de su ciudadanía y muchas de ellas –al igual que otros grupos históricamente discriminados- están relegadas a una ciudadanía de segunda.

¿Cómo podemos hablar de democracia y de gobernabilidad democrática si la mitad de la población encuentra serias limitaciones en el ejercicio de su ciudadanía, si encuentra coartada la libertad para ampliar sus opciones? ¿De qué democracia estamos hablando? La gobernabilidad democrática no puede entenderse sin equidad de género.

La plena participación de las mujeres es un prerrequisito para una gobernabilidad verdaderamente democrática y una asignatura pendiente en la región latinoamericana. La desigual distribución de poderes, cargas y responsabilidades tanto en las esferas públicas como privadas, la exigua concepción de la participación política (que invisibiliza el aporte de las mujeres en otras actividades u organizaciones “políticas”), los obstáculos a nivel de mecanismos, instituciones y procedimientos, las resistencias en las esferas políticas a la inclusión y participación de las mujeres e incluso el descrédito y la no identificación con el sistema son algunas de las causas de la subrepresentación femenina en los puestos de toma de decisión en las estructuras formales en todos los niveles (regional, nacional y local).

La incorporación activa de la mujer en estos espacios profundizará la democracia y es un primer paso imprescindible para reformar el Estado (nacional y local) y constituir sistemas públicos más equitativos y para crear un nuevo marco de relaciones y de convivencia entre hombres y mujeres en las sociedades latinoamericanas. Pese a los avances en la situación de las mujeres en aspectos como la educación o el empleo, y el empuje incuestionable que han logrado medidas como las cuotas, las mujeres latinoamericanas ocupan solamente un 19% de los escaños parlamentarios.

Otro tema clave en la región es que, al igual que otros grupos históricamente discriminados, los derechos de las mujeres no siempre son garantizados por los sistemas legislativos, electorales y judiciales. Eso implica la necesidad de reformar todos estos sistemas y estructuras para que tomen en cuenta la dimensión de género y para que respondan más adecuadamente a la realidad y a las necesidades de la gran diversidad de personas que integran nuestras sociedades. Eso pasa por eliminar las barreras que las mujeres enfrentan como candidatas y como votantes, reformar los sistemas electorales para superar las limitaciones que les impiden participar en los procesos electorales, garantizar su acceso a una justicia sin sesgos de género y el cumplimiento de los mandatos nacionales e internacionales que velan por sus derechos, reformar las instituciones del Estado para que sean inclusivas y sensibles al género, etc.

Pero la igualdad de género pasa también por la necesidad de transversalizar género en las acciones públicas, incluyendo legislación, políticas y programas gubernamentales en todos los ámbitos políticos, sociales y económicos y también en la distribución de los ingresos y los gastos públicos, a través de la elaboración de presupuestos sensibles al género. La región latinoamericana, en especial los Mecanismos Nacionales de la Igualdad y la sociedad civil, está impulsando importantes iniciativas en este sentido, pero todavía sigue siendo un gran reto la incorporación sistemática del enfoque de género en las políticas públicas.

Otro tema relevante para la región es el tema de la (in)seguridad ciudadana. La construcción de las identidades de género, es decir lo que significa ser mujer u hombre en una sociedad determinada, es un factor de riesgo a considerar tanto en la predisposición a ejercer como de sufrir violencia. No en vano, en los países con mayores índices de violencia, los hombres (normalmente jóvenes) son la mayoría de víctimas y de victimarios en los homicidios y las mujeres sufren mayoritariamente la violencia de género que es ejercida mayoritariamente por los hombres. Sin embargo, este análisis suele ser poco valorado en los diagnósticos, investigaciones y políticas sobre seguridad. La percepción de seguridad o de inseguridad también varía enormemente de mujeres a hombres.

Pero incorporar una mirada de género al tema de seguridad significa integrar esta perspectiva en la reforma de instituciones como la policía o considerar el uso diferente de los espacios públicos por parte de hombres y mujeres de diferentes edades o desagregar por sexo la información sobre el delito y la violencia, por ejemplo. Pasa también por dejar de considerar la violencia contra las mujeres como un tema o una preocupación de las mujeres, como un tema aparte, para situarlo como lo que es, un problema de seguridad ciudadana, además de una clara violación a los derechos humanos. Si quieres leer más sobre estas cuestiones,

Por último, hay que destacar la necesidad de fortalecer en la región tanto a los Mecanismos Nacionales de Igualdad que promueven desde los Estados la igualdad de género como al movimiento de mujeres, actor abanderado de los derechos de las mujeres en los países.

  El feminismo como pensamiento crítico y como movimiento social ha cuestionado la dimensión patriarcal y excluyente de las distintas definiciones de democracia y de la tradición contractualista que las sustenta.

Como plantea Rosa Cobo, no es posible ampliar la democracia y la ciudadanía de las mujeres si éstas no se constituyen como un sujeto de intervención social y de negociación política. Por ello, el feminismo también ha alentado la construcción de una identidad feminista articulada en torno a la situación de discriminación que inicialmente comparten todas las mujeres.

Una democracia paritaria implica que mujeres y hombres participen de manera igualitaria en lo público y en lo político. La paridad es una propuesta política discutida porque, como dice Cobo, ataca el núcleo básico de la democracia patriarcal al proponer una nueva distribución de poder entre varones y mujeres”. Una propuesta que, sin embargo, amplía la ciudadanía política y social de las mujeres fortaleciendo su capacidad para actuar como sujeto político.

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    -PNUD - Gobernabilidad y empoderamiento de las mujeres (en inglés)
       
    -PNUD - La Democracia en América Latina
       
    -PNUD – Feria virtual de gobernabilidad local
       
    -PNUD – Gobernabilidad
       
    -PNUD – Proyecto diálogo democrático
       
    -PNUD- Informe y Proyectos sobre el Desarrollo de la Democracia en América Latina
       
    Fact Sheets sobre gender mainstreaming en áreas prácticas -PNUD- (en inglés)
       
    Base de datos de cuotas -IDEA- (en inglés)
       
    CEPAL - Publicaciones. Una aproximación a la problemática de género y etnicidad en América Latina
       
    CEPAL - Unidad mujer y desarrollo
       
    Comunidad de Foros Iberoamericanos
       
    Escenarios Alternativos
       
    FLACMA
       
    Flacma-Biblioteca Municipal
       
    Fortalecimiento de la gobernabilidad-INSTRAW
       
    Género urban
       
    Gobernabilidad democrática e igualdad de género (CEPAL)
       
    HABITAT
       
    Institut Interncional de Governabilitat de Catalunya
       
    Instraw-participación política
       
    Int. Knowledge Network of Women in Politics
       
    Internacional Institute for Democracy and Electoral Asístanse (IDEA)
       
    La ciudad de los Derechos Civiles
       
    La participación de las mujeres en la política. El caso de América Latina
       
    Presupuestos y género en América Latina y Caribe
       
    UNIFEM
       
       

 

 

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