¿Cómo poner el gender mainstremiang en práctica? ¿Por dónde empezar? Algunas herramientas que te pueden hacer más fácil este proceso.
Cómo elaborar una estrategia de género para una oficina de país
La presente guía es una herramienta para transversalizar el enfoque de género en una oficina de PNUD, aunque tiene muchos elementos útiles para otras organizaciones. Para ello se ha dividido el manual en diferentes secciones. La primera de ellas gira en torno al análisis de las condiciones previas a tener en cuenta cuando se va a iniciar un proceso de estas características. La segunda se centra en cómo elaborar un diagnóstico institucional de género. La tercera da elementos para elaborar una estrategia de género. El manual finaliza con un útil baúl de herramientas para aplicar en las diferentes etapas de este proceso.
USO:
Para llevar a cabo un proceso de gender mainstreaming en una organización.
Editorial:
PNUD
Autor:
PNUD
País:
El Salvador
Año:
2004
Descargar:aquí
Desde diversos ámbitos del movimiento feminista global y del personal técnico de gobiernos y agencias internacionales se han expresado críticas y dudas sobre la eficacia de la estrategia del mainstreaming para el logro de la equidad de género.
Una de ellas es la ausencia de voluntad política real para llevar el mainstreaming a cabo. Se pretende sustituir con retórica la ausencia de práctica real, debida tanto a un insuficiente conocimiento de los problemas de la igualdad de género como a la falta de recursos humanos y de dotación financiera para su ejecución.
Otra crítica alude al temor de que esta estrategia reemplace las políticas y acciones específicas de igualdad de género. La tercera inquietud es la percepción de que se han disipado los aspectos más transformadores de la estrategia - el diseño de una nueva agenda del desarrollo- sin crítica alguna a los actuales modelos de desarrollo.
Por último, se pretendería reducir el mainstreaming a un problema técnico para mejorar la calidad y eficiencia del proceso de desarrollo, que debe ser incorporado por las burocracias de agencias y gobiernos de países en desarrollo. Tarea que, además, se ha revelado ciertamente difícil tanto por la ausencia de compromiso personal como por la carencia de información, herramientas y buenas prácticas sobre cómo llevarlo a cabo.