A continuación, encontrarás los principales compromisos internacionales en materia de igualdad de género y empoderamiento de las mujeres relativos al tema de conflictos, violencia y desastres.
Conflictos
Beijing + 5
La Plataforma de Beijing enfocó de manera específica el tema de las mujeres y los conflictos armados. Se plantearon bajo el objetivo estratégico “E”, dividido en seis apartados donde se insta a gobiernos, empresas y organizaciones civiles a tomar las medidas necesarias que contribuyan a disminuir la situaciones que enfrentan las mujeres en cualquier etapa del conflicto.
E.1 Incrementar la participación de la mujer en la solución de los conflictos a niveles de adopción de decisiones y proteger a las mujeres que viven en situaciones de conflictos armados o de otra índole o bajo ocupación extranjera.
E.2 Reducir los gastos militares excesivos y limitar la disponibilidad de armamentos.
E.3 Promover formas no violentas de solución de conflictos y reducir la incidencia de las violaciones de los derechos humanos en las situaciones de conflicto.
E.4 Promover la contribución de la mujer al logro de una cultura de paz.
E.5 Proporcionar protección, asistencia y capacitación a las mujeres refugiadas, a otras mujeres desplazadas que necesitan protección internacional y a las desplazadas internamente.
E.6 Proporcionar asistencia a las mujeres de las colonias.’
Resolución 1325
En octubre del año 2000, el Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) sostuvo un debate sobre Mujeres, Paz y Seguridad, el cual condujo a la aprobación, el 31 de octubre, de la Resolución 1325 del CSNU. Entre otras cosas, la resolución reconoce la importancia de comprender el impacto que los conflictos armados tienen en las mujeres y las niñas; además, hace énfasis en la necesidad de arreglos institucionales efectivos que garanticen la protección y plena participación de las mujeres en el proceso de paz. La resolución se basa en la premisa de que la sensibilidad de género puede contribuir en forma significativa al mantenimiento y promoción de la paz y la seguridad a nivel internacional.
La ONU exhorta a todas las partes involucradas en el conflicto y en los procesos de paz a incorporar una perspectiva sensible al género. Esto incluye apoyo a las iniciativas de paz de las mujeres locales y los procesos autóctonos de solución de conflictos.
La resolución representa un compromiso integral con el reconocimiento de los derechos de las mujeres como derechos humanos en el conflicto armado y con el involucramiento de ellas en roles no tradicionales como constructoras de paz y agresoras activas. Se constituyó además El Grupo de Trabajo de Organizaciones No Gubernamentales (NGO) sobre Mujeres, Paz y Seguridad que está trabajando para incrementar la visibilidad de la Resolución 1325 y asegurar su implementación.
La Conferencia de Beijing recoge específicamente el tema de la violencia contra al mujer en su objetivo estratégico D. A raíz de todas las consideraciones sobre la temática se hace necesario establecer medidas coherentes y concretas, por lo cual se desarrolla el objetivo a través de 3 objetivos estratégicos que proponen (OE 1.) la adopción de medidas integradas para la prevención; (OE 2.) el estudio de las causas y las consecuencias de la violencia contra la mujer y la eficacia de las medidas de protección y (OE 3) la eliminación de la trata de mujeres y la prestación de la asistencia debida a las víctimas de violencia derivada de la prostitución y la trata de mujeres.
Convención interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer. Belém do Pará.
La convención aprobada en la Asamblea General de la OEA el 9 de junio de 1994, supone un instrumento regional para la lucha contra la violencia ejercida sobre las mujeres. En su articulado se recogen las principales medidas que han de establecer los estados para erradicar la violencia contra la mujer, destacando el fomento del conocimiento y la observancia del derecho de la mujer a una vida libre de violencia, y el derecho de la mujer a que se respeten y protejan sus derechos humanos.
La Plataforma de Beijing no enfocó de manera específica el tema de las mujeres y los desastres, pero sí se aborda desde el posicionamiento de que se han de ampliar los espacios de participación de las mujeres. También se reconoce la vulnerabilidad de la mujer dadas las situaciones de pobreza, lo que hace que sea más vulnerable frente a los desastres naturales.
Segunda Conferencia Mundial sobre Reducción de Desastres (WCDR)
Celebrada en Kobe, Japón en febrero de 2005 se enfatizó el hecho de que la perspectiva de género debe incorporarse “en todas las políticas, planes y procesos de decisión sobre la gestión de los riesgos de desastre, incluidos los relativos a la evaluación de los riesgos, la alerta temprana, la gestión de la información y la educación y la formación”.