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Dulce María Sauri Riancho, ex-gobernadora y ex-senadora de Yucatán, en México participó en la plenaria sobre planeación de políticas de reducción de la pobreza sensibles al género en sistemas descentralizados. Le robamos unos minutos para poder compartir con ella algunas reflexiones.
¿Cree que la descentralización del poder mejora y facilita el ejercicio de sus derechos a las mujeres?
No hay una respuesta absoluta para responder a esta pregunta, depende del contexto, de las condiciones políticas, del Estado que se descentraliza, del poder de los movimientos de mujeres, de la presencia de mujeres en los órganos que norman los procesos de descentralización.
¿Cuáles son las herramientas adecuadas para evaluar que los procesos de descentralización se realizan de forma participativa?
Lo más importante es ver si se esta participando en el proceso de planeación de todas las áreas que se están descentralizadas. Si hay una planeación participativa y si desde el inicio se esta escuchando la voz de la ciudadanía, las prioridades e intereses del movimiento de mujeres, entonces estamos antes una descentralización democrática, de otra manera. De otra forma no son más que ejercicios burocráticos, de transferencia de recursos que privilegia la eficacia administrativa sobre el ejercicio de los derechos.
En nombre de esta descentralización participativa, no cree que en algunos casos las asociaciones de base están solventando responsabilidades a gobiernos nacionales y locales ¿Cual sería el papel de cada uno de los actores en este tipo de proceso?
Primero reivindicar la responsabilidad del estado central, su responsabilidad y obligación de garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las personas, como algo intransferible, no se puede usar a la sociedad para evadir responsabilidades. Un estado responsable, socialmente, cuando inicia un proceso de descentralización y reconoce las fuerzas locales, es un estado en el que el elemento medular a garantizar y cuidar es el ejercicio de los derechos.
¿Que le toca a la sociedad y en especial a las mujeres?
Pues a mi no me parece que llevar los temas de los derechos sociales y en especial los derechos de las mujeres, sea responsabilidad de las mujeres únicamente, si no de la sociedad en su conjunto. Y en cuanto a las autoridades locales, creo que lo primero y más importante es analizar estos procesos a partir de lo que esta pasando en las instancias locales de poder, para poder detectar donde están los obstáculos para el ejercicio de los derechos de las mujeres. Hay un déficit muy grande sobre estudios e impactos del la realidad del poder local.
¿Qué cambia cuando participan más mujeres en el poder local y en la política en general?
No sé que cambia, ni si necesariamente cambia algo. Pero lo cierto es que si no hay mujeres participando en las instancias de decisión, nada cambia.
¿Por qué se evalúa la participación política de las mujeres por su empuje en los temas sociales y la agenda de género?
Me parece injusto y de una visión muy limitada juzgar de esta forma la participación de las mujeres. Creo que como mujeres, aportan una visión del ejercicio del poder desde la perspectiva de las mujeres, pero esto no implica que se vaya a luchar por los derechos sociales, no tenemos las patentes sobre estos temas solo por ser mujeres, ni mucho menos la única responsabilidad de luchar por ellos. Queremos que las mujeres que llegan a los puestos de decisión también dirijan sus capacidades para tomar decisiones en todos los campos, con la macro-economía, sobre la crisis. |