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Casi un centenar de mujeres y algunos hombres llegados desde diferentes ciudades latinoamericanas, y desde diferentes espacios de trabajo se reunieron en el Palacio San Martín, en la ciudad de Buenos Aires. La idea era una, intercambiar experiencias de trabajo en torno al urbanismo y la seguridad ciudadana desde el enfoque de género, realizadas en el marco del Programa Regional de UNIFEM Ciudades Sin violencia para las Mujeres Ciudades Seguras para tod@s.
Al inicio de la primera jornada presentaron diagnósticos de situación de algunos países y ciudades que nos muestran una realidad ya conocida: vivir en una ciudad latinoamericana implica enfrentar ciertos riesgos, especialmente para las mujeres y grupos de población social, política y económicamente marginados. En América Latina el clima de inseguridad es alimentado por la violencia social, política, económica, violencia organizada, violencia estatal, pandillas urbanas… Incluso los mismos mecanismos adoptados para enfrentarla, la seguridad privada y cuerpos de seguridad del estado, que se acrecientan constantemente, aumentan este clima de violencia y coartan nuestra libertad. | | “Más seguridad privada, implica menos seguridad colectiva, y mayor fragmentación social” | | | Marta Roman, del Colectivo de Mujeres Urbanistas de España |
Las experiencias presentadas en este Seminario se centraron específicamente en la inseguridad de las mujeres dentro de la ciudad como un problema social, no sectorial, sosteniendo que en América Latina la fuerte tendencia a la urbanidad sitúa a la mayoría de la población sus ciudades, y también la mayoría, un 51, 3%, son mujeres. El Programa Regional de UNIFEM parte de esta realidad y de la obviedad de que las mujeres no hacen uso del espacio urbano de igual forma que los hombres. En este hecho intervienen factores socioculturales relacionados con la construcción de las identidades de género, y por supuesto, entra en juego la percepción del miedo y el riesgo, que tampoco es igual entre los sexos. Ya en la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, llamada también “CONVENCION DE BELEM DO PARA" la violencia contra las mujeres es considerada como una expresión de las relaciones desiguales de poder entre los géneros. Y en la Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad, se señala que el concepto de seguridad urbana no puede, ni debe, obviar las relaciones desiguales de género. ¿Cómo afecta la inseguridad a la convivencia?
Olga Segovia, coordinadora del Programa Ciudades Sin Violencia para América Latina y El Caribe inicia su exposición con esta pregunta: ¿Cómo afecta la inseguridad a la convivencia?
A lo largo de su presentación señaló que los altos niveles de inseguridad fomentaron el fuerte proceso de privatización, de bienes, de espacios y de servicios. Una privatización que alcanza incluso la vida social, abocada ahora a espacios cerrados y, por supuesto, privados. Esto incide directamente en la convivencia, por que la privatización de los espacios y la vida social implica un abandono del espacio colectivo, público… ( más basura, menos iluminación y menos espacios públicos para la interacción social…) lo que, obviamente, alimenta la construcción social de la inseguridad y alimentan el fantasma real, e imaginario del miedo. | ¿Contextos favorables?
Hoy podemos considerar que el contexto internacional contra la violencia hacia las mujeres es favorable. Nunca antes la violencia contra la mujer fue tan visibilizada, denunciada y reconocida como un delito a nivel internacional. Pero Susana Charoti, de CLADEM, subraya que en América Latina parecen no tenerlo tan claro, ya que en toda la región latinoamericana apenas se han creado leyes contra la violencia. Exceptuando México, Venezuela y Brasil, los países latinoamericanos afrontan la violencia contra la mujer desde las leyes de violencia intrafamiliar, lo que da cuenta de cómo aún los estereotipos de género siguen operando en las rutinas y la construcción de políticas públicas. Al afrontar la violencia desde este enfoque, otras formas de violencia quedan fuera de la legislación, como la violencia comunitaria y estatal. | | “Para que nos sirven los discursos si no tenemos recursos” (Marta Micher de INMUJERES-México) | | | “El compromiso político se traduce en cifras y presupuesto gubernamental” Susana Chiaroti de CLADEM |
Este encuentro buscaba compartir y hablar de las formas de violencia, nuevas y no tan nuevas, que coartan la libertad y el ejercicio de la ciudadanía de hombres, y especialmente de mujeres latinoamericanas. Las experiencias mostraron el trabajo realizado en algunas ciudades para la recuperación de espacios públicos y la resignificación de los espacios considerados más peligrosos en la ciudad. Siempre, con metodologías participativas que involucraban a los barrios y comunidades vecinales. A veces, con el apoyo ecuánime de la autoridad local. A veces, trabajando desde las juntas vecinales. Y siempre reivindicando el derecho a la ciudad, a los espacios públicos, libres de violencia, para jóvenes, mujeres, hombres y niños/as. | Experiencias novedosas desarrolladas para la seguridad en el transporte público "Programa Viajemos Seguras"
INMUJERES (Instituto de la Mujer de México) compartió en el Seminario las experiencias novedosas desarrolladas en el transporte público para la garantizar la seguridad de las mujeres: un solo formato de denuncia para agilizar los trámites, herramientas de socorro rápido en caso de denuncia… y la proyección de acciones para los viajes en taxi, por las altas tasas de violaciones que se producen en este medio de transporte. Medidas que modifican los comportamientos y rutinas de las mujeres, que segregan a la población por sexo, y que en cierta forma son una nueva forma de control... para garantizar nuestra seguridad. Los datos evidencian la gravedad de la situación. Los altos índices de violaciones y acoso sexual a mujeres en el transporte público y en los taxis en México ha exigido la implementación de este tipo de medidas. |
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| "LANZAMIENTO DEL LIBRO LA CIUDAD COMPARTIDA. CONOCIMIENTO, AFECTO Y USO, DE MARÍA-ÁNGELES DURÁN Fuente:
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El día viernes 25 de agosto de 2008, en el marco del II Seminario Internacional “Ciudades seguras para las mujeres, ciudades seguras para tod@s” (UNIFEM / AECID), realizado en Buenos Aires, se llevó a cabo el lanzamiento de la edición para América Latina del libro La ciudad compartida. Conocimiento, afecto y uso (Santiago: Ediciones SUR, 2008), presentado por Ana Falú, directora de UNIFEM para los países del Cono Sur y Brasil. María-Ángeles Durán es socióloga, profesora de Investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, con numerosas publicaciones acerca de la estructura social y la dimensión social de la economía, en particular sobre la contribución del trabajo no remunerado de las mujeres a la economía, el espacio y el tiempo en las ciudades, el urbanismo y el arte. Fue Premio Nacional de Investigación en 2002, e investida Doctora Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Madrid en 2008. En su Presentación a la edición española de La ciudad compartida (Madrid: Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, 1998), la autora adelanta que el lector encontrará siete capítulos dedicados al proceso de conocimiento de la ciudad, la creación de memoria en la ciudad, los nuevos sujetos que la habitan y construyen, el papel de los sentidos en la vida urbana, la organización del tiempo urbano, la frontera doméstica y el contrato social explícito e implícito que norma la vida cívica. Estas líneas, en general cruzadas por una perspectiva de género, se han mantenido en esta versión del libro para América Latina, en la cual sólo se ha evitado notas a realidades españolas demasiado puntuales y no replicables entre nosotros. Como lo indicó María-Ángeles Durán en una entrevista concedida a Artemisa Noticias (29 de julio de 2008): "La ciudad compartida… es por sobre todas las cosas un libro reflexivo. El objetivo es conseguir que la ciudad sea en la temperatura, en la sonoridad, en el tacto, una ciudad más rica y que se pueden subir las exigencias de la calidad urbana no únicamente en que haya transporte, o seguridad. Las ciudades no están hechas, están todas en construcción. Lo que una ciudad quiere ser no sólo lo deciden los representantes políticos, sino también la ciudadanía. Una ciudad es en parte lo que quiere ser. Y a mí me interesa movilizar a la ciudadanía para que diga cómo quieren que sea el lugar donde viven y que hagan todo lo posible para conseguirlo. |
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----------------- Notas anteriores: Buenos Aires. 24 de Julio 2008. Una jornada intensa de trabajo. En el segundo día del "Seminario Internacional de Ciudades Sin Violencia, Ciudades más Seguras", mujeres llegadas desde diferentes países y ámbitos de trabajo y unos pocos hombres comenzaron la jornada de intercambio. Tanto la presentación de las experiencias como las primeras eran una clara invitación a la reflexión sobre las ciudades que vivimos en América Latina, sobre ¿qué ciudad queremos?, sobre ¿qué seguridad queremos?. La importancia de intervenir desde el poder local y desde los actores sociales radica en la necesidad de redefinir nuestras democracias desde los espacios más cotidianos, tanto públicos como privados. Mirando desde un enfoque de género, y desde el enfoque intercultural, la resignificación de los espacios públicos, la incidencia en las políticas públicas, locales y nacionales sobre urbanismo y seguridad ciudadana indican que, poco a poco, y sobre todo aún con escasos recursos, los grandes cambios también se consiguen interviniendo en los espacios más cotidianos. Bogotá, Santiago Rosario, Suba, Cerro Navia... compartieron mesa, debate, y entusiasmo, por su trabajo, su ciudad y por la reivindicación y el derecho de su espacio y su ciudad, que se reconoce en la Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad. | | Por qué una Carta de las mujeres por el derecho a la Ciudad?
Las mujeres y el feminismo, a través de la generación y difusión de conocimientos y el desarrollo de acciones, articuladas entre mujeres de la comunidad de distintos sectores sociales, sus organizaciones y redes, académicas, políticas, han protagonizado uno de los cambios culturales mayores del último siglo. Aportar una nueva interpretación del mundo y la sociedad al cuestionar la subordinación de las mujeres como sustento de las relaciones sociales y otorgar así nuevos contenidos a conceptos como democracia, ciudadanía y participación. El rol activo de las organizaciones de mujeres y feministas en las distintos espacios internacionales como las Conferencias de Naciones Unidas, posibilitó incorporar en las plataformas de acción de los gobiernos, compromisos específicos para dar respuestas a las demandas y propuestas de las mujeres para el logro de sus derechos, a la educación , a la salud, al trabajo remunerado, a la participación política, al derecho de decidir sobre sus cuerpos. El derecho a la ciudad y el acceso a los bienes y servicios de la misma, es uno de esos derechos. Esto es sin duda un avance significativo, ya que las mujeres han aportado históricamente a la construcción de los asentamientos humanos, al mismo tiempo que la planificación de éstos no incorporan sus necesidades y las excluye de las decisiones que afectan sus vidas. Mucho está dicho y formulado, en cuanto a enunciados y compromisos, por parte de los gobiernos del mundo, con relación a los derechos exigidos por las mujeres y específicamente a garantizar entornos adecuados para la vida en asentamientos rurales y urbanos. Compromisos expresados en las Conferencias de Naciones Unidas, de Medio Ambiente y Desarrollo (1992), Beijing (1995), Hábitat II (1996), entre otras. Sabemos que estas declaraciones no son instrumentos jurídicos sino solo recomendaciones. Sí lo es la CEDAW aprobada en 1979 y ratificada en 1981, como instrumento vinculante jurídicamente y que constituye un referente relevante para los compromisos de los gobiernos con la Igualdad de oportunidades de las mujeres en todos los ámbitos de la vida. No podemos dejar de mencionar los objetivos de las Metas del Milenio con relación a los asentamientos humanos, como asimismo los avances en materia de reconocimiento de nuevos derechos sociales, económicos y culturales (DESC) y la equiparación a nivel internacional de los DESC con los Derechos Civiles y políticos respecto a la exigibilidad de las obligaciones contraídas por los Estados. Constituye un avance sustantivo haber colocado en la agenda social y de los gobiernos, los temas de preocupación de la comunidad mundial desde la visión de las mujeres. Sin embargo, como lo expresan las distintas declaraciones de las organizaciones de mujeres y feministas en las instancias de seguimiento de dichos compromisos, las brechas entre enunciados y efectivización de los mismos aún son relevantes. Particularmente, son débiles aún los mecanismos para efectivizarlos, la asignación de recursos económicos para llevarlos adelante y. para monitorear su cumplimiento. Asimismo, los gobiernos locales han ratificado compromisos para con las mujeres enespacios específicos internacionales como la Declaración Mundial de IULA sobre las Mujeres en el Gobierno Local (1998) y la reciente Declaración del Congreso Fundador de “Ciudades y Gobiernos Locales Unidos” (París 2004). En este sentido, la presente Carta Internacional por el derecho de la mujer a la ciudad, se propone enfatizar los desafíos pendientes para lograr las ciudades equitativas y democráticas que todas/os aspiramos. Retoma asimismo la “Carta Europea de la Mujer en la Ciudad “ (1995) y las declaraciones del Encuentro “Construyendo ciudades por la Paz” y la “Declaración de Montreal sobre la seguridad de las mujeres” (2002). Es una Carta abierta a futuras y nuevas propuestas. Este es el camino construido por las organizaciones de mujeres y feministas en el mundo para alcanzar muchos de los derechos del que estuvimos históricamente excluidas. Articulando esfuerzos entre mujeres de todos los países y regiones, evaluando críticamente los resultados de las acciones, respetando la diversidad que nos caracteriza ( clase social, etnia, edades, nacionalidad, cultura) y consensuando intereses en pos de la utopía de “otro mundo posible”, donde la diferencia sexual no se traduzca necesariamente en desigualdad social. De las experiencias, las mujeres aprendimos a construir, reformular, proponer y avanzar. |
-------- NOTAS ANTERIORES Hoy 23 de Julio comienza el Segundo Seminario Internacional de Ciudades Seguras. El evento de apertura será presentado por Cecilia Martínez, Directora UN HABITAT ROLAC. | Orlando Torricelli, de Radio Internacional Feminista, con Olga Segovia, Coordinadora del Programa Ciudades Seguras y Ana Falú, directora de la oficina regional de UNIFEM. ver más |
En la mesa de inagural estarán presentes Sr. Carlos F. Martínez Coord. Residente del SNU de Argentina, Sra. Embajadora Magdalena Faillace, Ministerio Relaciones Exteriores de Argentina, Sra. Raquel K. de Olmos, Secretaria de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior de la Nación, Sra. Diana Conti, Diputada Nacional y Vicepresidente del Consejo de la Magistratura, Sr. Javier Calviño, Coordinador General Oficina Técnica de Cooperación AECID-Argentina, Sra. María José Alcalá, Asesora Temática Erradicación Violencia contra las Mujeres, UNIFEM Nueva York y Sra. Ana Falú, Directora Regional de UNIFEM, quien pronunciará la Conferecia "Temas emergentes Agenda Urbana: discriminaciones y violencia" |