Diseño del proceso (Hito 2)
Se trata del momento en el que hay que adecuar la intervención a las particularidades de la organización, estableciéndose los recursos que se deberán invertir.
Importante que quede claro que un proceso de este tipo no requiere únicamente una inversión económica sino que resulta mucho más importante la inversión en términos de tiempo, esfuerzo personal por parte de todas las personas que integran la organización, tolerancia, creatividad, paciencia…etc.
Un factor esencial es delimitar con claridad cómo se va a hacer posible que el máximo porcentaje del personal pueda tomar parte en el proceso. Un primer paso en ese sentido es fijar el margen de obligatoriedad de asistencia a las diferentes actividades por parte del personal.
Dadas las características de las tareas diversas que se llevan a cabo en la organización, el proceso COpEQ deberá amoldarse a ellas, a los ritmos y disponibilidades de sus diferentes áreas de trabajo. Ello supondrá adecuar en consonancia los horarios, duración y periodicidad de todas las actividades que se planifiquen.
Lo ideal es que la fase de diseño implique a las diferentes áreas de trabajo, de forma que sean ellas mismas las que puedan establecer las fórmulas de participación en el proceso que les resulten más idóneas. No es que se esté negociando su participación en sí, vinculada a priori con el compromiso asumido por la organización de impulsar un proceso COpEQ, sino el cómo llevarla a cabo.
Un aspecto a tener en cuenta es que, para propiciar que se agudice la sensibilidad de quienes integran la organización en la detección de desigualdades, resulta imprescindible la continuidad en su participación, en las actividades que se propongan, en el curso del proceso COpEQ. No es realista pensar que la mera asistencia a una o dos sesiones pudiera conllevar tal efecto.
El diseño no es una fase que se dé por terminada al iniciarse las actividades que dan contenido al proceso, sino que hay que ir retocándolo, rehaciéndolo y adaptándolo conforme se va avanzando, incorporando las dificultades y resistencias que pudieran surgir, pero también, sobre todo, las ‘vetas de oro’ u oportunidades que se vayan descubriendo a lo largo del mismo.
En el caso del PNUD El Salvador el diseño se realizó en conjunto con el coordinador de Recursos Humanos, el área de género, miembros del Grupo de Cambio Organizacional y personal del Proyecto América Latina Genera.
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| La propuesta de la consultoría debe ser socializada con las diferentes áreas de trabajo de la organización que delimitarán las mejoras vías para asegurar su participación. |
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